Una Historia Sin Final: “El Mar de sus Ojos”

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-“¿Cómo fue que volviste a creer en el amor?”

Pude observar en su mirada tristeza, vi en sus ojos el reflejo de una lágrima que estaba por salir.

-“Te contaré una historia, suena a cliché pero es totalmente real, un tanto fantasiosa y eso es lo que la hace especial y extraordinaria.

No quiero empezar con el típico “Había una vez…” pero es totalmente necesario. Un día, un día como cualquier otro decidí salir del martirio y el augurio que en mi ser radicaba, sin más por explicar, fui con un amigo a desayunar después de meses de no verlo.

Fuimos al mismo lugar de siempre, las mismas mesas, las mismas sillas, las mismas cocineras hasta que de pronto la vi, una mujer aparentemente diferente, al menos en el físico sí. Blanca, un blanquizco como la nieve que combina a la perfección con sus ojos azules hipnotizadores, ojos que más que servir para ofrecer imágenes al cerebro, sirven para poner a cualquiera en un laberinto sin retorno, sin fin.

La simpleza en su vestimenta la denotaba como una mujer despreocupada y simple,  hacía que su belleza física se elevara a otro nivel que combina a la perfección con su cabello castaño maltratado que estaba agarrado de mala manera pero que solo puedo vincular con la frase “Nadie es perfecto” aunque de momento lo creí.”

-“¿Volviste a creer en el amor por qué viste a una mesera linda?”

Un tono de sorpresa emitió de su frase, la ingenuidad y la inmadurez resplandecieron en aquella oración.

-“No, creí en el amor porque vi más que una mesera, vi a una chica con sueños, con temores, con problemas, vi a una mujer independiente que daba sus primeros pasos en el mundo real, no tenía más de 20 años, eso es seguro.

En lugar de ver su silueta, comencé a apreciar la independencia y la firmeza de su caminar y fue ahí que comprendí que era una situación perdida, que quizá y solo quizá, podría decidir a volver a amar nuevamente.”

-“Dicen que la mirada es el portal directo que conduce al alma de cualquier persona ¿Qué sentiste cuándo viste sus ojos por primera vez?”

-“Me sentí perdido, con temor, inquieto y desesperado por conocer que había al fondo de su corazón y alma. El temor era porque no había sentido el fuego interior por ver un par de ojos y perdido porque por instantes no pude congeniar el pensamiento con el habla.

Recuerdo que no quería salir de ahí, por más que la plática con mi amigo estaba concluida, yo no deseaba moverme del ángulo perfecto que tenía para poder apreciar tanta belleza, ingenuidad, imperfección que cada 7 minutos se acercaba para decir: “¿Gustan algo más?” No quería perder de vista la posibilidad de retomar una decisión, la decisión más difícil que todo ser humano debe tomar “Volver a amar” por alguna extraña razón me imaginé tomando un avión y partiendo a cualquier parte del mundo y justo cuando estaba en el vuelo, decidía regresar, decidía volver a intentarlo y a mi mente no se salían aquellos ojos azules. Posiblemente el vuelo refleja la manera de querer huir de los problemas mientras que sus perfectos ojos son el mensaje que me indica que aún puedo creer en la humanidad terrenal.”

-“Cuando yo sienta eso en algún momento de mi vida ¿Crees que esté lista para amar?”

Marla sonrió con una ligera esperanza para que yo le confirmara con mi respuesta algo positivo.

-“No, la realidad es que no, cuando sepas ver más allá que una cara bonita y una buena vestimenta, sabrás que la belleza de cualquier ser humano radica en su forma de ser, sentimientos, valores y moral que rigen el comportamiento de cualquier persona y entonces comprenderás que el físico sólo es el empaque de un regalo maravilloso llamado “Alma y corazón” cuando logres eso, tu decisión de amar se acrecentará más y estarás lista.”

-“Pero ¿Qué es lo que hace especial a una persona, qué es lo que ella tiene de especial para que decidieras amar?”

-“La misma pregunta me hago yo, quizá sea que no quiera ver a ninguna otra mujer, quizá sea la tranquilidad que me hace sentir cuando estoy con ella o tal vez la felicidad que llega a mi cuando la veo a lo lejos, siento que ella es el mar en donde mi barco se hunde, ella es la lumbre que destalla como luz la oscuridad, una oscuridad en donde yo estaba sumergido y que a lo lejos veía como imposible volver a ver una llama tan grande como la de ella.

Si se escribe un libro de este aventurero, quiero que los temas principales resalte lo mucho que la quiero y que en el nombre lleve: Una Historia Sin Final.”

-“¿Cómo sería ese libro?”

-“Narraría la vida aventurera que llevaría con ella, haría ver que las arrugas que ambos tenemos no es por el tiempo, es por los momentos que pasamos juntos y que la última arruga fuera por el amor indesgastable que tendremos.”

-“Suena muy bien ¿Cómo iniciaría tu historia?”

-“No hay mejor inicio que volver a retomar aquel desayuno, aquel momento cuando la vi por primera vez, adelantar el tiempo hasta el momento de irme, le dejaría una nota donde dijera: “Para la mesera más linda de todas” y sólo me iría.”

-“¿Sólo te marcharías y ya?”

-“SÍ, dejaría que el destino escribiera mi nueva historia, esa que no tendría final.”

 

Dedicatoria especial para Sasha: “El tiempo hace girar al mundo mientras que el amor hace encontrar a las personas de diferentes polos.”

 

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El Guanajuatense que se está robando los corazones de todos con su libro: “Una Historia Sin Final”

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