Una Historia Sin Final: “Hoy No, Mañana Quizá”

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-“Qué linda es la luna, no importa de qué lado la veas, siempre se ve hermosa.”
Justo cuando termino esa frase, ella me mira fijamente y de manera inocente suelta una sonrisa, una sonrisa que es capaz de hacer que la luna se revuelque sobre su propio eje por celos.

-“Creo siempre estaré celosa de la luna, ella puede mirarte y escuchar tus secretos más profundos, ella sabe cosas que yo no, entiende a la perfección tus desvelos mientras que yo…”

-“Mientras que tú los provocas, creo que no has entendido la clase de mujer que eres, tu forma de ver la vida, tus valores y tu moral son lo que te hacen diferente al resto y si le sumas tus enormes ojos con ese cabello negro y esa distracción tuya, tan tuya que te hace peculiar… si vieras todo eso de ti misma… comprenderías cuanto es que te amo.”

De momento sus mejillas se enrojecen, una mueca aparece en su rostro pero no por mucho tiempo, su mirar cambia y su expresión entristece.

-“Suena extraño pero nadie me ha visto de la manera en que tú lo haces.”

Agacha su mirada y decido poner mi mano en su rostro y levantarlo al punto que nuestras miradas chocan como un eclipse, sabía que éramos tan diferentes, el sol no se parece a la luna pero juntos, crean eclipses, eclipses tan fuertes que los demás deben apartarse.

-“¡HEY,HEY! Yo lo he visto ya que tú no eres una mujer de grandes detalles, eres una chica de pequeños detalles, ¿Acaso crees que no observo que tocas tu pelo cada vez que estás nerviosa o que te refugias en la música en el instante que sientes que no perteneces aquí? Puedo asegurarte que incluso amo que te muerdas las uñas porque es el claro reflejo de que no eres perfecta, esa acción me hizo darme cuenta de ello aunque en realidad… sigo pensando que lo eres, quizá no para los demás pero si para mí.”

Mis palabras no la motivaron ni la hicieron sentir mejor, tal parece que es un recordatorio de algo malo, agacha nuevamente la mira y en una voz baja casi un murmullo dice:
-“¿Entonces…¿Por qué me dejaste? ¿Por qué te fuiste? ¿De qué sirve todo esto si tu sólo te fuiste? Ahora vienes a mi cuando yo ya estoy feliz, cuando alguien más me ama.”

-“A veces uno no puede tener lo que más ama, debes de entender que mi miedo no era perderte, era no ser lo que tu buscabas y me enredé en ese temor al punto de realmente perderte pero no me arrepiento, eres feliz y eso es lo importante.”

-“¿Lo importante es que sea feliz con alguien más?”

En un tono de sorpresa entona dicha pregunta.

-“No, lo importante es que aún me amas.”

Una risa sarcástica y nerviosa sale de su boca.

-“¿Por qué estás tan seguro?”

-“Porque te estremeces cada vez que te hablo, tus rodillas se juntan, tu piel se eriza y no puedes mantener tu mirada fija, aquí estoy, no el suelo, te doy la cara sabiendo que no podemos estar juntos pero que nos amamos.”
-“Es verdad, eres un tonto por dejarme.”

-“Tu eres la tonta, más por lo que vas hacer.”

Volví a levantar su barbilla y la besé como nunca antes la había besado, como si fuera el último beso, la luna de testigo, las estrellas expectantes y los labios húmedos hablando el mismo idioma, el del amor.

-“Ambos somos unos tontos.”

Afirmó con un par de lágrimas cayendo por sus blancas mejillas.

 

Dedicatoria especial a Daniela “Las confesiones nos hacen libres mientras que los recuerdos nos esclavizan”

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